domingo, 23 de julio de 2017

Miserist - Idem


Año: 2017
Sello: Krucyator Productions
País de origen: Australia

El sello francés Krucyator Productions se está convirtiendo, poco a poco, en uno de mis favoritos; al menos en la actualidad, claro. Los discos de bandas como Autokrator o N.K.V.D., todos reseñados aquí, han hecho estragos en mi ser. La obra debut de esta one man band procedente de Australia, llamada Miserist, ha provocado exactamente el mismo efecto que los otros discos editados por el sello galo. Es decir, me ha dejado babeando como un demente, agotado y golpeado por todos lados.
Miserist es la criatura del australiano Ryan Herbertson, quien se hace cargo de absolutamente todo. Lo que hace este muchacho es tomar la oscuridad subyugante de bandas como Portal, la mezcla con la locura Industrial y desesperante de Gnaw Their Tongues, y a todo esto le mete su toque personal. Dicho toque personal viene por el lado de la ausencia de voces, y porque el tipo no se enfoca en un estilo puntualmente sino que se mueve entre las texturas y las formas de diferentes estilos con total naturalidad. Así, etiquetas como Black/Death o Industrial Metal encajan a la perfección en la propuesta de Miserist, sin que ninguna de esta etiquetas se superponga o elimine a la otra. Como bien dije, Herbertson mete todo esto en una licuadora y obtiene algo que es familiar para aquellos que acostumbramos a escuchar éste tipo de abominaciones, pero que, a su vez, es absolutamente personal.
Del blast beat a los ritmos lentos y asfixiantes. De las disonancias a la pesadez aplastante. De los ruidos inhumanos y limpios, a lo orgánico e inmundo. Todo acomodado en el lugar exacto para que el oyente nunca se sienta cómodo, para que la audición sea un desafío antes que un placer. Y si escuchar éste EP te llega a resultar placentero, pues, amigo mío, usted está mal de la cabeza; tan mal como el hombre-orquesta detrás de Miserist, claro.
El álbum consta de seis tracks en aproximadamente media hora, y los mismos podrían ser separados en dos. Para ser más claro, los tres primeros tracks del disco son como una introducción al mundo de Miserist, conteniendo todas las cualidades propias de la música del proyecto en cuestión (violencia, oscuridad, cambios de ritmos, sonidos ominosos y maldad a granel). Mas, lo mejor llega en la segunda parte del disco pues los tres temas restantes llevan al disco hacia el siguiente nivel. Es como esas historias que se toman un tiempo para establecer el relato, los personajes y los lugares en los cuales sucederán todos los hechos, para luego explotar, y con los mismos argumentos, poner al lector (en éste caso, al oyente) en estado de expectativa absoluta hasta el final de la obra.
Sin embargo, esto que digo no debiera empujar al lector a escuchar la segunda mitad del disco sin haber hecho lo propio con la primera mitad. El EP autotitulado de este proyecto unipersonal es una obra homogénea y actúa como un todo, en el cual cada parte es inseparable de las otras. Además, el efecto logrado por la obra global, por el todo, en la mente de quien se atreve a sumergirse en éste submundo de horrores, es mejor y más peligroso si uno se atreve a meterse hasta el fondo de la cuestión...y desde el principio.

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Qabar

viernes, 21 de julio de 2017

Aborted Fetus - The Art of Violent Torture


Año: 2017
Sello: Comatose Music
País de origen: Rusia

Si sos seguidor del Slamming Brutal Death, y del Brutal Death Metal en general, entonces sabés quiénes son estos rusos. Llevan cinco disco full (éste es el quinto), unos cuántos Demos, tres discos compartidos y un compilado. Todo esto desde el 2000 hasta la fecha. Nada mal, aunque tampoco es que sean la banda más prolífica del planeta. Pero, los tipos se mueven y cuentan con una base de fans nada despreciable. Como viene sucediendo desde "Fatal Dogmatic Damage", segundo disco larga duración de la banda, al disco lo editó Comatose Music, una verdadera garantía en el terreno del BDM.
Dejando de lado los comentarios objetivos, debo decir que nunca fui seguidor de la banda oriunda de Perm Krai, Rusia. Si bien los respeto y los considero una banda importante dentro de la escena dentro de la cual se mueven, lo cierto es que no los considero un grupo trascendental en lo musical, no aportan nada nuevo ni desafiante al estilo, más allá de que nunca han hecho un disco malo. Siempre se apegaron férreamente a los parámetros tradicionales del Slam, haciéndolo decentemente, con fiereza y precisión, pero dejando de lado cualquier atisbo de originalidad. Bueno, aunque parezca raro, "The Art of Violent torture" dista de ser lo mejor del grupo, pero es, irónicamente, lo más original de la banda hasta la fecha. Extrañamente, esa originalidad puede ser vista desde diferentes perspectivas pues, así como hay arreglos que representan un verdadero desafío dentro del estilo, esos mismos arreglos terminan dejando la sensación de que, en algunas partes, fueron metidos a la fuerza y sin tener en cuenta el marco, el contexto que envuelve a la canción.
Pero ¿de qué arreglos o innovaciones estoy hablando? Veamos, hay un pequeño instrumental llamado "Awaiting..." en el cual "Meatgrinder", el guitarrista, ejecuta una melodía melancólica y hasta ciertamente romántica (aunque un poco edulcorada, algo que se repite en "The Last Way"), que termina siendo un preámbulo para la gran sorpresa del disco: "Buried Alive", un track al cual podríamos clasificar como ¿balada Slam? ¿realmente le cabe esa etiqueta? Bueno, hay partes en las que tocan una balada de corte heavy, y las contrastan con ataques de Death Metal machacante y podrido a la Obituary. ¿Raro? Ni que lo digan.
Lo demás, el resto del material, es más de lo mismo. Es un trabajo decente el quinto opus del cuarteto ruso, como todos los discos de la banda, y solamente eso. Los solos de "Meatgrinder" siguen siendo de los peor que escuché en años, la banda suena muy compacta y pesada, y demuestran conocer a la perfección todos los yeites del estilo. Y, como ya es costumbre, la producción acierta dándole al grupo lo que su música pide. ¿Algo más? Sí, que nunca pude engancharme del todo con esta banda.

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Clawhammer PR


jueves, 20 de julio de 2017

Sleep - The Clarity


Año: 2017
Sello: Independiente (bandcamp) / Southern Lord Recordings (vinilo 12") / Williams Street Records (digital, 2014) / Independiente (digital, 2014).
País de origen: USA

Seamos sinceros, sin rodeos: éramos miles los que esperábamos que la banda nacida de las cenizas de Asbestos Death volviera al ruedo. Los tipos que se separaron tras lanzar el inmortal "Dopesmoker", los mismos que hicieran de las canciones extensas, o mejor dicho, una canción eterna (no sólo por su duración, sino también por su calidad), habían dejado a sus seguidores deseosos de más. Para colmo, los emprendimientos de sus miembros junto a las bandas post-Sleep no hicieron más que confirmar que estos tipos son unos genios. Matt Pike la rompió junto a High on Fire. Al Cisneros, no está de más decirlo, se dedicó a hipnotizarnos con Om, y fue parte de Shrinebuilder, uno de los mejores supergrupos de la historia. Es por eso, y porque amamos a Sleep, que ansiábamos dicho regreso.
Dicha vuelta al ruedo no fue con la banda completa pues Chris Hiakus, quien estuvo en el 2009, cuando Sleep retomó su camino, hoy ya no es parte del asunto. Mas, su reemplazante es Jason Roeder de Neurosis y Tribes of Neurot. No, no son ningunos tontos a la hora de elegir con quién tocar estos muchachos.
Yendo puntualmente al disco, cabe acotar que se trata de una sola canción, la cual dura casi 10 minutos y contiene todo, pero absolutamente todo lo que uno espera de ellos, y un poco más también. Y ése poco más surge del hecho de que la impronta de Al Cisneros, y la forma de cantar de éste muchacho, como si estuviera en medio de un ritual hindú, hacen que uno no pueda obviar a Om, que no se la pueda sacar a su banda del medio. Así y todo, es evidente que esto es Sleep. La esencia mántrica en su música. La cadencia hipnótica pero contundente. La guitarra apelando al minimalismo como medio de inducir al oyente en el trance. La voz de Cisneros, tan particularmente volada. La extensión de la canción, una marca registrada del grupo. Los toques psicodélicos, elemento que usan en momentos específicos y que permite apreciar y confirmar que hoy, guste o no lo que voy a decir, el mundo está lleno de nerds que no entienden un carajo de psicodelia. Sleep están fuera de toda crítica pues el trío en cuestión entiende a la perfección lo que es la psicodelia. ¿No me creen? Escuchen los acordes usados como si fueran un loop, ejecutados por el gran Matt Pike, o las entonaciones de ensueño de Cisneros, y luego me dicen.
Por cierto, si bien muchos han llegado a este nuevo track de Sleep gracias al lanzamiento de Southern Lord Recordings, lo cierto es que es un relanzamiento ya que la pista es del 2014, y fue creada para ser usada como parte del programa "Adult Swim Singles". Grabado por Noah Landis (sí, el bajista/tecladista/efectista/etc de Neurosis), y con John Golden a cargo de la masterización (All Pigs Must Die, Faith No More, Black Cobra, High on Fire, entre otros), "The Clarity" es un delicioso adelanto de lo que, creo yo, debiera ser el disco larga duración del regreso de una banda única. Digo, porque van a grabar un full lenght ¿cierto? Esperemos que no sea tan sólo una canción mesmerizante y nada más que eso.

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miércoles, 19 de julio de 2017

Cumbeast - Straight Outta Sewer


Año: 2016
Sello: Rotten Roll Rex
País de origen: Finlandia

Cuarto disco full en estudio de éste combo de pervertidos procedentes de Finlandia. Por cierto, cuarto disco full del grupo en la carrera, pero primero junto a Rotten Roll Rex. Y si digo Rotten Roll Rex, al mismo tiempo digo Groove. Veamos: Cock & Ball Torture, Gutalax, Mucupurulent, Brutal Sphincter, Cunt Grinder, Gineapig, y la lista sigue. Todos grupos que están unidos por cualidades puntuales, específicas: Groove en toneladas, sonido gordo y aplastante, y un humor retorcido y políticamente incorrecto. Algunos van por el lado del Brutal Death. Otros, eligen irse para el lado del Goregrind, e incluso no faltan aquellos que levantan la bandera del Porngrind. Es más, están aquellas bandas que se ubican en un punto intermedio entre todas estas etiquetas. Pues bien, Cumbeast no son la excepción a la regla, mis amigos: suenan a RRR.
Cachondos, variados, frescos, agresivos y pesados, los fineses se adentran en el mundo del Brutal Death ultra-groovy (pueden llamarlo Slamming Brutal Death, si así lo desean), y lo combinan con elementos extraídos del más marchoso Goregrind. ¿Cómo lo hacen? Bien, claramente lo hacen bien. Además, son audaces y desfachatados pues no le temen al experimento en pos de alcanzar cotas de absurdidad más que interesantes, logrando un contraste entre brutalidad y humor que apuntala al disco en todo momento.
"Guerrillaz of Sickness" aparece de entrada con su machaque arrastrado, pero usando cosas que desubican al oyente, tal es el caso de un corte de tendencia funky-rap que introducen casi llegando a los tres minutos (la canción dura poco más de 4 minutos y 30 segundos). Lo mejor del caso es que dicho arreglo no suena desubicado, suena certero y lleno de desparpajo.
Hay un aspecto que no puedo pasar por alto: los títulos de las canciones. El desparpajo del cual hablé recién no sólo se nota en la música, en los arreglos, en la actitud; los nombres de los tracks y las líricas exhiben un grado de locura y humor sanguinario absolutamente adorables...y enfermizos. Títulos como "Vulgar Display of Genitalia" o "Guttural Jumanji" (uno de los puntos altos del disco) me eximen de hacer mayores comentarios.
Mención especial para la base rítmica a cargo de Snoop Rott Iirot en bajo (quien es uno de los vocalistas, también) y Fleshpipe Mike en batería, dos verdaderas máquinas de meter groove en cada rincón del disco. Jizz Jake en guitarra y voz, y Rob O'Cock en guitarra rítmica, no se quedan atrás y hacen lo suyo sin fisuras, aportando machaques, riffs consistentes, locura y pesadez.
¿Gran disco? No, no lo es. Pero es sumamente divertido, y eso, en un disco de este tipo, no es poca cosa. A disfrutarlo sin prejuicios, amigos.

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martes, 18 de julio de 2017

Disrepute - C9H13NO3


Año: 2015
Sello: Defying Danger Records
País de origen: Alemania

Segundo álbum en estudio de éste quinteto teutón, quienes usaron la fórmula química de lo que conocemos como Adrenalina para titularlo. Y si hay algo que le sobra éste disco es adrenalina. No hay mucha imaginación, pero si hay tensión y energía desbordantes. Y con eso logran compensar cualquier falencia que puedan tener en su propuesta musical.
Simples y directos, la banda creada por Jens Bernhardt en el 2002 (Bernhardt ya no es miembro del grupo; se fue en el 2010) no se complica jamás, van a por todas y lo hacen sin preámbulos, pero sin arriesgar. Eso obliga al oyente, al menos en mi caso, a tener una visión partida del asunto, pues así como te aplastan contra la pared, también dejan en mi mente la sensación de que pueden dar más. Eso si nos remitimos explícitamente a la parte compositiva, porque si nos referimos a la agresividad que se desprende de la música del grupo, ni hablar, te aniquilan.
El disco comienza con tres mazazos letales: "Adrenaline", "Atheism" y "The Unborn Demon", canciones en las que encuentro resabios de Deicide, los colombianos de Masacre y los temas más directos de Malevolent Creation. Riffs a toda velocidad y sin concesiones. La batería es una explosión visceral que se expande a velocidad inhumana, mientras el bajo, con una presencia enorme (un acierto de la producción: no enterrar el bajo en la mezcla, darle protagonismo), soporta todo el peso del grupo, junto a la batería, claro. Y la voz vomitando frases de muerte, caos y odio. Eso es lo que encontramos cuando van a toda velocidad. Pero ¿es así todo el tiempo? No.
Resulta que en el cuarto track, una pieza llamada "Fuck You, the Heaven Can Wait", el grupo vira hacia algo más Heavy Metal, sin dejar de lado su esencia death metalera, pero apelando a riffs demasiado convencionales y un estribillo pegadizo, pero poco iluminado. Y ahí pierden puntos pues lo que mejor les queda a estos germanos es pisar el acelerador y disparar contra todo aquel que se cruce ante ellos. O sea, lo de Disrepute es bueno cuando hay blast beats, growls furiosos y guitarras afiladas. Sí, no me quiero olvidar del bajo (Thomas es un músico a tener en cuenta, amigos). Mas, cuando buscan salirse de ese molde, la banda pareciera perder el rumbo.
Por suerte, esto no sucede más que en dos temas: la ya mencionada "Fuck You..." y "Gates to Hell". Es decir que solamente dos pistas sobre ocho canciones son las que podemos obviar. El resto es un vendaval de Death Metal impiadoso, simple y certero. Nada nuevo bajo el sol, por cierto, pero bien hecho. Eso sí, aconsejo escucharlo a todo volumen. Es así como mejor se aprecian las virtudes del combo teutón.

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domingo, 16 de julio de 2017

Vai-te Foder - Poço


Año: 2017
Sello: Murder/Helldprod Records
País de origen: Portugal

Mi cerebro me decía "estás necesitando una (sobre)dosis de la música que escuchabas cuando tenías 16/17 años: Crust/Grind/Hardcore". Y sí, la estaba necesitando. Es que soy un melómano incansable y eso me lleva a buscar y buscar cada vez más música. Además, tiendo a tener épocas en las que ciertos estilos me atraen más que otros. Pero las raíces están ahí, siempre, para recordarme de dónde provengo. Los tres estilos que cité al comienzo de la reseña son parte eterna de mis inicios en la música dura. Y Vai-te Foder combinan las tres cosas tal como a mí me gusta: con precisión, una fiereza impresionante y con los huevos bien puestos. Combativos, salvajes y sin rodeos, como debe ser, maldita sea.
Se lo voy a resumir así luego puedo explayarme: Vai-te Foder son una explosiva y deliciosa mezcla entre Ratos de Porão y Extreme Noise Terror ¿les queda claro? O sea, no hay manera de que esto no te trepane el cerebro, estimado lector. Es como un gran FUCK YOU en tu cara, como un escupitajo antecediendo al dedo del medio levantado. Bueno, el nombre del grupo significa justamente eso, Fuck You, pero en portugués. Pues son portugueses y cantan en portugués, es por eso, entre otras cosas, que los comparé con la legendaria banda de João Gordo. Ok, eso y el estilo, candente, veloz y directo, que me recuerda a los discos de los brasileros en los 80's, pero con una clara tendencia grinder metida justo en el centro de la propuesta.
El disco ya comienza con una amenaza de bombardeo ("Realidade da Miséria"), pero lo mejor es que el bombardeo comienza en el segundo track, confirmando que el primer track es justamente una amenaza de ataque inminente. Y el ataque tiene momentos de virulencia devastadora, tal es el caso de la fiestera "Motorcrust Junkies" (para matarse en el mosh), la asesina "Porqué?", "Speed" (cuyo nombre es un resumen de lo que es la canción: pura velocidad). Y no quiero olvidarme de "Mundo sem Fim", ni de la emotiva "Opressão", o del brutal cover de Motörhead "The Hammer". Ok, vamos a decirlo de una puta vez: todo el disco es absolutamente infernal. No hay un puto segundo de desperdicio, ni uno. 37 minutos, 22 tracks, y un caos adorable de comienzo a fin.
Y voy a seguir elogiándolos, y de paso, acorto el camino hacia el final de la reseña. Si hablamos de Crust/Grind/Hardcore del más áspero, Vai-te Foder han hecho uno de los mejores discos del año, lejos. Además, y esto no es un dato menor para mí, me hicieron sentir como cuando tenía 16/17 años y atormentaba a mis vecinos con los discos de R.D.P., Extreme Noise Terror, Heresy y ése tipo de bandas. En resumen, es un discazo y listo.

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Dreaded Void - The Abyssal Plane of Suffering


Año: 2016
Sello: Dark Adversary Productions (CD) / Independiente (bandcamp)
País de origen: Australia

Este es un disco (o EP) del cual me es difícil y fácil decir algo. ¿Por qué? Porque es tan predecible, tan convencional, que me resulta muy fácil escribir algo pues ya sé qué decir. Pero, por otro lado, me es casi imposible decir algo que no haya dicho unas quinientas veces aquí mismo. En fin, vamos a ver qué sale.
Dreaded Void es un combo australiano que practica un Black Metal frío, sucio y sin complicaciones. Están claramente influenciados por los grupos más importantes de los 90's, los más influyentes, por lo que no resulta nada raro encontrar cosas que recuerden a Emperor, a Mayhem o Burzum, según el momento. Es muy intenso y breve, pues dura apenas 20 minutos y contiene tres tracks. El EP, el primero en la carrera del grupo, fue lanzado en septiembre del año pasado y solamente se hicieron 500 copias físicas.
Las características están muy claras: voz torturada, con gritos y algunos growls muy retorcidos. La guitarra no se mueve de lo que es el género, con riffs que emanan ira y oscuridad, tocando a mil por hora pero sin descuidar la melodía, que siempre es malvada. La base rítmica taladra al oyente, pero no descuida la variedad ni la precisión jamás. O sea, todo lo que ya conocemos, todo lo que el Black Metal viene siendo desde hace más de 20 años. Pero, y esto es algo obligatorio saberlo ¿es un buen EP o no? Es un trabajo muy agradable para el fan del estilo. Yo soy un viejo seguidor del Black Metal desde los tiempos de Venom, Bathory y demás, y siempre lo seré. Por lo tanto, escuchar "The Abyssal..." ha resultado ser una tarea nada desagradable para éste servidor.
Puede resultar repetitivo todo lo que he dicho hasta ahora, pero es inevitable que así sea. Lo de este grupo australiano es repetitivo, archi-conocido. Mas, eso no le quita sus virtudes, que las tiene. Claro, sería más sencillo no hacer esta reseña y decirle a los miembros del grupo "miren, ya escuché demasiadas bandas exactamente iguales y ya no quiero hacerlo", y descartar la reseña. Pero ¿acaso no sería despreciar los buenos momentos que hay en el primer disco de Dreaded Void? Además, y de esto estoy seguro, a los fans más acérrimos del estilo les va a gustar. A algunos más que a otros, pero estoy seguro de que los blackers van a saber apreciar lo hecho por el combo australiano en éste primer paso discográfico.
Por lo demás, sólo resta decir que van a tener que andar mucho para lograr destacarse entre tanta banda de Black tradicional.

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sábado, 15 de julio de 2017

Bestial Raids - Master Satan's Witchery


Año: 2016
Sello: Nuclear War Now! Productions
País de origen: Polonia

Podría empezar la reseña diciendo que Bestial Raids están detrás de la huella dejada por Blasphemy y bandas similares ¿cierto? Sin embargo, también podría obviar eso pues seguramente ustedes ya intuyen, o saben, en todo caso, que el trío polaco en cuestión está en esa senda. El nombre del grupo, el nombre del disco, la estética de la banda, los seudónimos que usan sus integrantes (Desolator, Necron y Sadist), todo en esta banda nos lleva a pensar en grupos como Blasphemy, Abhorer, los primeros Sarcófago, etc. Por lo que, si me lo permiten, voy a ir directamente al disco.
Rudo, crudo y malvado hasta el paroxismo, el tercer disco larga duración de Bestial Raids es un compendio de bases brutales, riffs explosivos y voces rasposas. Las estructuras son las convencionales, lo que implica que los blast beats se expanden desde el principio hasta el fin del disco, y que los cambios de tempo no son muy elaborados; en todo caso, son tan simples como extremadamente agresivos, algo que no debiera extrañar ni molestar pues el estilo exige que así sea. La voz pareciera viajar en medio de vientos apocalípticos y la guitarra no para de serruchar el cráneo del oyente con su sonido tremebundo y los riffs inhumanos. Lo mismo de siempre, lo que venimos escuchando desde hace décadas, con las características sonoras que tan en boga están desde hace unos 10 años, aproximadamente. Entonces ¿hay algo que haga que Bestial Raids se destaquen y/o diferencien del sinfín de bandas que suenan y lucen exactamente igual? Bueno, hay algo que les favorece ampliamente: suenan creíbles. Así como hay muchos grupos que solamente se limitan a copiar la fórmula sin reparo alguno, otros suenan como si dicha fórmula fuera algo propio; en otras palabras, logran que el oyente crea en lo que hacen.
Tanto Desolator aporreando los parches, como Necron incendiándolo todo con su guitarra, como Sadist regurgitando odio en cada vocalización, logran transmitir sensaciones creíbles, reales, honestas. La brutalidad es tangible, no es forzada, es natural. Desde "Elder Devilry" hasta "Darkness Visible" (primer y último track, respectivamente) la banda hace una sola cosa: tocar Black Metal inhumano, torpe y directo. Y lo hacen dignamente.
Tuve la chance de escuchar el anterior disco del trío, un opus realmente devastador llamado "Prime Evil Damnation" (2011), trabajo que es, según mi parecer, lo mejor de la horda polaca hasta la fecha. Así y todo, este nuevo álbum (editado en el día de mi cumpleaños, el 14 de noviembre) es un sucesor más que digno; de hecho, creo que es la continuación ideal. Tan ideal es en su rol de sucesor de "Prime Evil Damnation", que aconsejo escuchar ambos discos de forma cronológica.

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