lunes, 29 de mayo de 2017

FreaKings - Toxic End


Año: 2017
Sello: Independiente
País de origen: Suiza

Cuando la imaginación escasea, hay que compensarla con otros atributos. Recuerdo que cuando yo jugaba al fútbol, yo era de los más imaginativos dentro de mi equipo. Pero era vago, bastante perezoso. Por eso necesitaba de otros compañeros, quienes no eran tan cerebrales para jugar, pero corrían y dejaban el alma en cada jugada. De hecho, cuando los habilidosos del equipo desaparecíamos, los luchadores eran quienes mantenían el equipo a flote. FreaKings es un equipo de jugadores aguerridos, y con un poco de imaginación; la necesaria como para que las ideas no escaseen. No es la primera vez que me llevo ésta impresión del trío suizo, yo ya había escuchado sus dos discos anteriores y ambos me dejaron exactamente la misma sensación. Sin embargo, nobleza obliga, éste tercer opus me resulta un poco más completo y balanceado que los anteriores en cuanto a lo compositivo, pero me da la sensación de que suenan mejor sus dos antecesores. Veamos.
"Toxic End" es Thrash Metal hecho y derecho, no hay ni un sólo agregado ajeno al género, nada foráneo al Thrash. Ellos tocan Thrash de la vieja escuela y punto, no van más allá de éso. Lo hacen dignamente, eso no se discute. Le ponen toda la pasión y honestidad en juego, no se guardan nada en ese aspecto. Y hasta meten algunos riffs interesantes, habiendo riffs que llegan a convertirse en buenas canciones ("Friendly Fire" o "Thrash Will Never Die"). Pero su apego a las fórmulas preestablecidas es tan grande, que el disco en su totalidad resulta muy predecible. Es acá cuando aparece la mencionada garra de la cual hice mención al comienzo. Como esos equipos que se ven superados por su rival en cuestiones técnicas, teniendo jugadores más y mejor dotados para desarrollar un juego vistoso, FreaKings apelan a la lucha para no perder el partido. De hecho, la entrega de estos tipos es tal, que hasta llega a conmover un poquito. En serio, "Toxic End" es puro fuego, pura pasión. No bajan un cambio, todo el tiempo van metiendo el incansable tupa tupa como eje rítmico del disco, y sobre esos patrones rítmicos desarrollan riffs que toman todo lo posible del viejo Thrash de la Bay Area, con los archi-conocidos coros clásicos del Thrash, y una voz aguerrida a más no poder. En términos futbolísticos, FreaKings serían esa clase de equipos que hacen que uno los respete porque ponen bolas hasta el final, que transpiran la camiseta hasta desmayarse. No se les caen muchas ideas, pero, vamos, que te llevan a sacudir la cabeza a lo largo y ancho de la placa.
La única crítica realmente negativa que debo hacerle al tercer disco de los suizos, es que el sonido es un poco flaco, no es lo suficientemente muscular y eso tiende a jugar en contra del desborde de adrenalina que, indudablemente, hay en cada canción. Mas, las ganas de estos tipos son tantas y tan grandes, que la flaqueza del sonido no logra opacarlos del todo.
No soy muy afecto a ver partidos de fútbol de equipos que privilegian la entrega por sobre la creatividad. Pero no niego que siento un profundo respeto por aquellos equipos que conocen sus limitaciones, y que en base a eso, hacen lo que mejor saben hacer. FreaKings es de esos equipos/grupos.

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domingo, 28 de mayo de 2017

Drama / Perdition Winds - Split


Año: 2015
Sello: Satanath Records / Black Plague Records
País de origen: Rusia / Finlandia

Hoy a la siesta, mientras escuchaba música, me puse a observar tranquilamente la carpeta de en la que tengo todo el material de Black Metal y sus subdivisiones. Por cierto, sí, soy tan obsesivo, que tengo las carpetas separadas por estilos. En dichas carpetas, alojadas exclusivamente en uno de los discos duros de mi pc, albergo todo el material que recibo para reseñar. Y resulta ser que la carpeta que hice para separar a las bandas blackers del resto, es la más grande en peso (o sea, en cantidad de discos) que el resto. Por lo que me vi obligado a elegir un disco, de todos los que están en dicha carpeta, para reseñar hoy y así  comenzar a liberar un poco de espacio del disco duro, y de paso, cumplir con el sinfín de bandas y sellos dedicados al género en cuestión, que se contactan conmigo. Elegí éste split pues me ha resultado un disco muy agradable desde la primera vez que lo escuché, a comienzos del año pasado, si no recuerdo mal. El álbum salió a la venta en la Navidad del 2015, por lo que, probablemente, la promo me haya llegado apenas salió el disco, o una semana después. Cómo sea, vamos con la opinión que tengo del split.
El split comienza con los rusos de Drama, quienes se separaron apenas el disco vio la luz. Venían precedidos por buenas críticas estos tres rusos, a quienes la prensa especializada rusa, y los blackers rusos en general, consideraban algo así como la promesa del black metal ruso, comparándolos con Nachtmystium y situándolos en una posición de cara al futuro de la banda, que los hacía ver como una banda de gran proyección internacional. Pues bien, las comparaciones con Nachtmystium no eran infundadas pues realmente hay un parecido con la banda de Blake Judd, sobre todo en ciertos patrones armónicos, y en el tratamiento rítmico también. No se los nota tan psicodélicos ni experimentales como sus pares norteamericanos, pero tampoco es un parámetro definitivo el que pueden aportar solamente dos canciones, pues ése es el número de tracks aportados por Drama para éste split. En todo caso, el parecido, y lo mejor de la banda también, se encuentra en el dramatismo que lograron imprimirle a ambas canciones, con un dejo narcótico en la atmósfera y cierto olor a decadencia existencial usada como fuente de inspiración, que hacen de estas dos pistas algo sumamente entretenido para el oyente de alma torturada.
Perdition Winds ya pasaron por aquí cuando lanzaron su primer disco full ("Aura of Suffering", 2014). Un disco oscuro y gélido, digno de una banda de Black finés, aunque para nada sorprendente. La canción aportada para el split con Drama es más de lo mismo, y provoca en mí la misma sensación que su disco debut: Black Metal bien hecho, pero demasiado convencional como para que la banda se destaque. Sí, suenan convincentes, y exhiben buenas ideas. Los 13 minutos (en realidad son 13 minutos y 5 segundos) que dura "Cult of Kain" no aburren, tienen matices, no es una canción hecha en base a una estructura rígida; hay Black bien corrosivo, pero también hay pasajes de lentitud Doom, disonancias, y un buen manejo de las atmósferas, entre opresivas y congelantes. Pero les falta sorpresa, no hay carisma suficiente como para que la música del grupo tome otro cariz. Igual, hacen lo suyo sin fisuras, y suenan muy creíbles en todo lo que expresan.
Un split de 3 canciones, dos bandas, Black Metal a morir. Drama quedaron en promesas, y es una lástima pues prometían dar un salto cualitativo importante. Perdition Winds siguen aferrados a la ortodoxia, y siguen pariendo cosas interesantes. Mas, les sigue faltando algo más. Así y todo, éste split es más que decente.

Drama
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sábado, 27 de mayo de 2017

Insulters - Metal Still Means Danger


Año: 2017
Sello: Unholy Prophecies / Equinox Discos
País de origen: España

Realmente quería escuchar y reseñar éste disco. Me había quedado con las ganas aquellas vez que tuve que reseñar el primer disco full de estos salvajes de Barcelona. En aquella ocasión, me había quejado porque solamente pude escuchar dos canciones de "We Are The Plague", el debut del grupo. Hoy la cosa viene bien distinta, pues recibí la promo directo a mi email con el disco completo, por lo que pude hacerme de una visión cabal de la obra en cuestión.
Para empezar, amo el hecho de que desde el título del disco, la banda deje en claro que para ellos el Metal es sinónimo de Peligro. En un momento en el florecen bandas edulcoradas, con posturas sobreactuadas y pendientes todo el puto día de las redes sociales, fingiendo cualquier tipo de sentimiento o actitud, todo con tal de obtener un puto like, tener a tipos que entienden al dedillo que la música dura debe sonar dura desde su espíritu, y no solamente en sus formas, es un bálsamo. No es que me extrañe, cabe decirlo, pues Insulters han sido desde sus comienzos una banda virulenta y ruda de verdad. "Metal Still Means Danger" no sólo lo confirma: es también una declaración de principios. Una declaración que viene de puta madre para afirmar algo que nunca está de más recordar: el hecho de que la música pesada nunca debió dejar de ser peligrosa, pues ésa es su esencia.
Yendo estrictamente a lo musical, los catalanes no han cambiado mucho, pero han cambiado lo justo y necesario como para que uno pueda hablar de Evolución. Es que la influencia de Celtic Frost/Hellhammer se ha hecho presente de forma más clara, y el Black/Thrash sucio y directo que siempre practicaron estos brutos se ha tornado aun más oscuro. Ya lo era, nunca hubo mucho espacio para la luz, ni mucho menos aun para la limpieza. Mas, los riffs a la Tom Warrior le han dado un aura inquietante a las de por sí mórbidas estructuras que la banda suele usar.
Apoyados sobre un patrón rítmico constante y que se repite en casi todo el disco (ritmo veloz a la primer ola del Black Metal, con repiqueteo constante del bombo, con un dejo del D-Beat que tanto amo), la banda en la cual tenemos a 3 de los integrantes de Morbid Flesh (una de las bandas de Death Metal más aplastantes que escuché en los últimos años) aporrea al oyente de principio a fin, y lo hacen sin hacer ningún tipo de concesiones. Y la batería juega un rol preponderante en esto pues no da respiro. Ok, la banda en sí no da respiro. Son incansables, van a por todas en todo momento. Incluso en "Here Falls the Hammer", con un ritmo cabalgado a la Celtic Frost que les sale de maravillas, los de Sabadell atropellan al oyente.
Disco homogéneo y sin fisuras, "Metal Still..." carece de sorpresas, y paradójicamente, eso no me sorprende. Es que la esencia del grupo se encuentra en ése sonido crudo y negro de la segunda mitad de los 80's, en el Metal Extremo de aquella década; en el Black/Thrash de suciedad punkie que marcó un antes y un después en la historia del Metal. Canciones como la mencionada "Here Falls...", "Bastard Soldiers", la pista que da nombre al disco, y "Bang Your Fucking Skull", corroboran todo lo dicho anteriormente: por dónde va el estilo del grupo, cómo suenan, y cuál es la esencia de Insulters. Y, claro está, dejan en claro que son una banda destructiva, con un poder bestial que deviene en canciones que se adhieren al cerebro con una facilidad asombrosa.
Por cierto, y ya que hablé de evolución al comienzo de la reseña, no está de más decir que lo nuevo de Insulters me parece lo mejor de la banda hasta la fecha. Muy buen disco.

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viernes, 26 de mayo de 2017

Apoptosis - Monument of Ignorance


Año: 2016
Sello: Neverheard Distro (cassette) / Independiente (CD-R, digital)
País de origen: Hungría

¿Han oído hablar del proto-grind? Seguramente sí lo hicieron. Bueno, cuando usan esa etiqueta se están refiriendo a aquellas bandas que oscilaban entre el Hardcore, el Grindcore, el Thrashcore y el Crossover, que tocaban muy rápido, pero que no eran lo suficientemente podridas como para ser metidas en la misma bolsa que bandas como Napalm Death o Agathocles. Hoy en día hay muchas bandas que recuperan ésa manera de tocar rápido, moviéndose en ése punto exacto que une a los cuatro puntos cardinales antes mencionados. Nada nuevo bajo el sol, ya se hizo a fines de los 80's tal mezcla, y los nombres que uno no puede obviar al citar dicha forma de hacer música extrema son Heresy, Concrete Sox, Intense Degree e Impulse Manslaughter, entre otros.
A Apoptosis han intentado venderlos como algo realmente novedoso, como una especie de mezcla sumamente moderna de Thrash, Grind y Punk. Les aclaro desde ya mismo lo siguiente: Apoptosis no hacen nada nuevo. De hecho, la introducción que hice tiene como sentido aclarar tal punto, además de agregar -tal vez en vano- que estos húngaros suenan como las bandas que mencioné recién. Así de simple y corto es esto, no hay muchas vueltas que darle. Pero ¿acaso implica que la banda integrada por miembros de Jack y Gravecrusher (dos bandas que ya pasaron por aquí) no merezca su chance de ser escuchados y apreciados? Para nada, una cosa no quita la otra.
Hay un aspecto que es digno de mención: la compensación. Lo que no tienen de originales, lo tienen de intensos. Así como cuesta encontrar canciones destacables, también es cierto que logran equilibrar la balanza con una fuerza que sacude, además de que son contundentes y precisos a cada instante. O sea, logran que uno termine valorando la entrega por sobre la calidad o creatividad.
Rápidos y directos, tal como indica el manual del estilo. Con un sonido corrosivo y ruidoso, pero para nada saturado de graves (éste tipo de bandas tienden a no sonar brutalmente pesadas. Su foco está en la velocidad antes que en la pesadez). Voces gritonas y tirando a agudas, con algún que otro contrapunto gutural. Ya conocemos la fórmula ¿cierto? Bien, los Apoptosis también la conocen y le sacan provecho a dicho conocimiento.
No me pidan que nombre canciones como recomendaciones, no puedo hacerlo. No porque no quiera hacerlo, sino porque no encontré ni una sola composición que me haya hecho explotar, que haya aumentado mi euforia. Acá todo es lineal, directo y bastante predecible. Mas, la balanza logra ponerse del lado de los húngaros gracias a tres cualidades muy bien usadas: honestidad, una fuerza descomunal y desfachatez. Si no fuera por esos tres ingredientes, el resultado final hubiera sido bien distinto. Por suerte para ellos, y para mí, "Monument of Ignorance" es un disco divertido y bien hecho.


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jueves, 25 de mayo de 2017

Light of the Morning Star - Nocta


Año: 2017
Sello: Iron Bonehead
País de origen: UK

Mientras escuchaba el primer disco full de este proyecto nacido en la lluviosa Londres, rememoraba mis años de obsesión gótica, encerrado en mi pieza, sucumbiendo ante la oscuridad que emergía de los discos de Christian Death, The Sisters of Mercy, los primeros trabajos de The Cure y las peripecias sonoras de Gitane Demone y Rozz Williams fuera de Christian Death. No pude evitar sentirme envuelto por esa bruma gélida que emana de dicha música, y noté que volvía a sentirme tan a gusto como cuando pasaba horas enteras escuchando a esas bandas. Claro, regodearse en tamaña oscuridad implica que uno posee un alma bastante tortuosa ¿no? Siempre he sido un tipo bastante oscuro en mis apreciaciones y, no me voy a negar, en algunos de mis sentimientos también. Es por eso que me genera placer escuchar algo tan oscuro. Light of the Morning Star me da placer, me hace sentir cómodo entre la densa niebla que rodea al primer larga duración de esta banda inglesa.
El debut real de la banda había sido en 2016, con un EP titulado "Cemetery Glow", un trabajo bastante atractivo. Mas, éste álbum llamado "Nocta" muestra una madurez y una profundidad dignas de mención, marcando una distancia considerable con su antecesor, dicho esto sin la intención de menospreciar a "Cemetery Glow", un agradable EP que merece ser escuchado y apreciado en su totalidad.
Alguno estará pensando "éste tipo habla de un lanzamiento del sello Iron Bonehead y habla de Deathrock y Gothic Rock?". Claro, hablamos de un sello que viene apostando a lo más negro y mala onda del Metal Extremo desde hace varios años. Por ende, hasta resulta lógico -para algunos- que cada lanzamiento de dicho sello vaya por esos carriles. Sin embargo, la apuesta de editar algo que nada tiene que ver con el más primitivo Death Metal, y que apenas si puede tener algún coqueteo con el Doom o Black Metal, les salió de mil maravillas. Es que Light of the Morning Star es, a mi entender, una de las revelaciones del año por su propuesta, por su sonido, y por la atmósfera generada a lo largo de un disco que huele a cadáver putrefacto, pero que ni así pierde su elegancia. Algo muy típico de las bandas de Deathrock, por cierto.
El álbum comienza y termina de la mejor manera, abriendo con dos temazos alucinantes, tal es el caso de "Nocta" y la emocionante "Coffinwood", para cerrar con la bella "Five Point Star". Entre el principio y el final del disco hay un puñado de composiciones muy bien logradas, en donde una voz (la voz de O-A) profunda y lánguida a la Rozz Williams (y podemos citar a Andrew Eldritch también) se impone con su aire vampiresco, mientras melodías necrománticas (y nada exentas de belleza) abren el abanico de posibilidades sonoras, con texturas que van desde lo netamente Goth, hasta algún que otro flirteo con el Metal más denso. Los ritmos son firmes, pero tienden a moverse dentro del espectro de lo lúgubre, obviamente. Medio-tempo a lento, y algún que otro pasaje en donde la velocidad tiende a acelerarse, pero muy levemente.
Lo más importante en la obra de LOTMS pasa por el lado de los climas, esos brumosos aires de desolación y agonía, en donde residen la adoración a la muerte, el ocultismo, con esa cuota de vampirismo omnipresente, y cierta sofisticación subyugante.
¿Metal? Lo más cercano que podemos encontrar en el mundo del Metal a esta banda que hoy les traigo es Tiamat, y me refiero al Tiamat menos metalero ¿sí? No es que no haya cosas propias del Metal aquí. Lo que hay, está usado como un ingrediente y no como parte esencial de la música de esta banda británica. O sea, para resumir, esto es Deathrock/Gothic que toma prestadas algunas cosas del Doom y el Black, y las pone en lugares determinados para provocar sensaciones, para acrecentar estados, no como eje creativo. ¿Será por eso que sin ser un gran disco, "Nocta" me gusta tanto? Porque no creo que sea una obra maestra éste primer disco full de LOTMS, pero me gusta y mucho.

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miércoles, 24 de mayo de 2017

Korgonthurus - Vuohen siunaus



Año: 2016
Sello: Woodcut Records
País de origen: Finlandia

Cuando pienso en la etiqueta finnish black metal (Black Metal finés, para los que no lo saben), pienso en una palabra que es sinónimo de dicha escena: Crudo, o raw en inglés. Su esencia como estilo, y me refiero exclusivamente al Black Metal hecho en Finlandia, reside en la crudeza, en lo filoso y mugriento del sonido que ponen en práctica en dicho país. Korgonthurus no tienen motivos para alejarse de dichas características sonoras, más aun si tenemos en cuenta que acá hay miembros de bandas que han levantado la bandera del Finnish Black Metal orgullosamente durante años. Hagamos un poco de historia para aclarar más aun el panorama.
Korgonthurus se formaron en el 2000, cuando Corvus (ex miembro de Horna y actual integrante de Totalselfhatred) se juntó con Kryth (miembro de Musta Kapeli) y parieron una banda cuyo estilo no sólo no se iba a alejar en nada del Black Metal finés de pura cepa, sino que iba a ser un culto a dicho sonido. Duraron un año, pues se separaron en el 2001. Mas, en el 2002 volvieron al ruedo y desde entonces han estado muy activos. Si uno se basa en la cantidad de discos full que la banda editó hasta la fecha (solamente dos, siendo éste "Vuohen siunaus" el segundo), entonces se puede llegar a pensar que no son muy prolíficos. Sin embargo, en su catálogo hay una cantidad importante de maquetas, discos compartidos, ep's y compilados. Entre 2001 y 2016 participaron o lanzaron un total de 14 trabajos. Una buena cifra ¿no?
"Vuohen siunaus", como ya dije, es el segundo disco de larga duración del grupo en el que tocan varios miembros de Totalselfhatred, y es, a mi parecer, de lo más logrado de Korgonthurus hasta la fecha. Cumplen con todos los requisitos que se necesitan llenar para ser considerados una banda 100% finesa de Black Metal engendrado en tan frío país, y no escatiman nada a la hora de demostrarlo. Ya desde la estética, con un look típicamente blacker (corpsepainting, cruces invertidas, clavos, sangre, etc), está claro que lo de estos muchachos es tradición pura. Ni hablar del sonido, en donde la crudeza se hace presente de forma dominante. Y sí, frialdad, misantropía, satanismo, odio, y todos los clichés propios del estilo. Sin embargo, y aun cuando pareciera que Korgonthurus son una banda mediocre, intrascendente, a juzgar por sus características, lo concreto es que te aporrean de lo lindo con su ruidoso Black Metal. Así como hacen de la violencia un culto, también se dan el lijo de incluir algunas melodías de corte dramático/melancólico, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que casi todos ellos forman parte de una banda muy respetada dentro del DSBM. Lo mejor está en cómo combinan esa agresión insana con los pasajes más trágicos, pasando así de la velocidad y el rasguido alocado, a momentos de lentitud cuasi fúnebre, en donde lo más suicida del grupo emerge con fuerza, para luego devolverle su lugar al ataque impiadoso.
Los tracks que mejor representan lo que digo son "I.K.P.N" y la canción que da nombre al disco, con sus formas sinuosas y el sonido corrosivo penetrando en la mente del oyente, concentrando en sí mismas lo mejor de la banda. Eso sí, no es recomendable escuchar este disco como si fuera un obra en donde hay puntos altos y bajos. Es un disco sumamente homogéneo, y la elección de los tracks antes mencionados obedece a gustos meramente personales. Mas, "Vuohen siunaus" es un disco parejo, al cual le hubiera venido bien un poco más de volumen en la mezcla final. Así y todo, con ese pequeño detalle restándole algún punto al balance final que hago de la placa, el álbum en su totalidad es una fiel (e insana) demostración de lo que fue, es, y seguramente seguirá siendo, el finnish black metal.

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martes, 23 de mayo de 2017

The Drip - The Haunting Fear of Inevitability


Año: 2017
Sello: Relapse Records
País de origen: USA

Llega un punto en el que los géneros evolucionan de tal manera, que se hace necesario marcar las diferencias entre los diferentes momentos en la historia del género, y remarcar, de paso, la evolución y los cambios en el seno de dicho género. Pasa con el Death Metal (no es lo mismo Possessed que Cryptopsy, por ejemplo, y ambos tocan Death Metal), en el Black Metal (nadie puede negar las diferencias entre los primeros discos de Venom con los momentos más complejos de unos Emperor), y así con cada estilo. El Grindcore no está exento de vivir dicha transformación, por supuesto. Una transformación que, por otra parte, permite que los estilos se adapten a los nuevos tiempos, que se mantengan frescos y vivos. Comparemos el Grindcore de antaño, el del seminal "Scum" con el nuevo opus de The Drip, y verán que las diferencias son más que claras. Ok, han pasado exactamente 30 años entre un disco y otro, y eso no es un dato menor. Esa cifra marca no sólo el tiempo transcurrido entre un disco y otro, sino que marca las evolución de un estilo a lo largo de esos 30 años. Ambos hacen Grindcore, pero las diferencias entre un disco y otro, entre una banda y otra, son clarísmas. Habiendo dicho todo esto, vamos al primer disco full de los creadores del aclamado EP llamado "The Wasteland" (2012).
The Drip es Grindcore modelo siglo 21, y eso queda en claro de entrada, cuando uno pone el oído a prestar atención a los detalles de producción. Una producción que hace hincapié en la nitidez del sonido, sin descuidar por ello las cualidades inherentes al género. En ningún momento The Drip suenan plásticos, ni blandos ni nada que se le parezca. Son pesados y filosos en todo momento, la agresividad del estilo jamás corre riesgo de quedar sepultada bajo una producción excesivamente limpia. Por el contrario, la limpieza en el sonido del grupo les permite sonar claros, sí, pero no carentes de la suciedad que el género exige. Equilibrio, creo que esa es la palabra que mejor describe lo hecho por Joe Grind tras las perillas, pues el líder de Toxic Holocaust encontró la manera de hacer que The Drip suenen modernos y brutales en todo momento, equilibrando todas las características sonoras de la banda de forma magistral.
Musicalmente también son una banda marcada por la modernidad. Hay breakdowns, blast beats perfectos. Armonías de guitarra en séptima que provienen del costado más dramático del Hardcore. Hay punteos de corte épico ("The Answer"), como así también tenemos a un puñado de instrumentistas que distan mucho de ser aquellos punkies enloquecidos por el más primitivo Death Metal ,tratando de mezclar Hardcore Punk con Death Metal y apenas sabiendo dominar sus instrumentos. No, The Drip no son salvajes aporreando sus instrumentos. Si bien el salvajismo está presente, éste lo hace a través de la intensidad abrumadora que se apodera de toda la placa. Ahora bien, tratándose de la técnica individual de cada uno de los integrantes del grupo, debo decir que hacen gala de una precisión y una pulcritud dignas de mención. Y son brutales, que sean prolijos no los hace menos brutales.
El disco en sí, además de todas las cualidades antes mencionadas, posee una lista de canciones muy bien pensadas, mejor interpretadas y rebosantes en energía. Entre las 13 pistas que integran el disco (un muy buen disco), debo destacar a dos puntualmente: "Covered in Red" y "Consigned to Fate", en donde la creatividad del grupo alcanza su techo, además de que hacen uso de todas las cualidades que hacen a la música de The Drip, las amalgaman y les sacan el jugo hasta no dejar nada. Excelentes piezas para destacar dentro de un disco que no tiene ni un sólo punto flojo.
¿Grindcore? Sí, y del nuevo milenio. Seguro que los de la vieja escuela, o al menos muchos de ellos, dirán que esto no es Grindcore puro. Da igual si lo es o no. Lo importante es que estos oriundos de Richland han hecho un disco que merece ser escuchado...a todo volumen, claro.

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